Comunicado conjunto del Partido Comunista y la Juventud Comunista en la provincia de Ciudad Real por el Primero de Mayo

Un año más, desde el PCE y la UJCE de la provincia de Ciudad Real, conmemoramos el 1º de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, apoyando las movilizaciones realizadas por toda la clase obrera mundial.

Hoy, como cada 1 de mayo, salimos a las calles a combatir las consecuencias de la crisis capitalista y las políticas neoliberales que nos han hecho retroceder en derechos como clase obrera. No nos podemos olvidar de las trabajadoras que, en momentos de crisis como la del 2008, levantaron hogares con un único sueldo, ni de las amas de casa (trabajo no reconocido) que tienen que compaginar a la vez su respectiva jornada laboral con un trabajo fuera del domicilio. Parece mentira que en 2026 siga habiendo hogares donde la mujer sea la que se encargue de las labores reproductivas y, a su vez, de las productivas sin recibir ayuda por parte de la sociedad y el Estado. Es completamente intolerable que la clase trabajadora tenga que desplazar su lugar de residencia a las afueras de las ciudades (teniendo que invertir una gran parte de su tiempo y dinero en desplazarse hacia sus precarios puestos de trabajo) debido a los abusivos precios de los alquileres que pueden llegar a suponer cerca del 70% de un sueldo medio.

El fundamental responsable de esta situación económica catastrófica para la clase obrera es la oligarquía capitalista que se está enriqueciendo a manos llenas a costa del empobrecimiento absoluto de la clase obrera y también del saqueo de los recursos de los pueblos del mundo. Los principales partidos políticos que representan los intereses de la oligarquía española -PP, PSOE y VOX- han apostado por políticas neoliberales que han empeorado considerablemente las condiciones de vida de la clase obrera y, además han sometido a nuestro país a los intereses de una potencia extranjera como es Estados Unidos de América (EEUU), poniéndose de manifiesto -más que nunca- la ausencia total de soberanía de los países que forman parte de la Unión Europea (UE) y la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Además, las políticas imperialistas y militaristas implementadas en los últimos años, especialmente por el gobierno de EEUU y los gobiernos de la UE, han empeorado aún más las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras. Se está implementando una economía de guerra que está desviando grandes cantidades de recursos públicos a la industria militar privada, mediante el aumento del presupuesto militar a costa de los servicios públicos como sanidad, educación o pensiones. También hay que añadir la creciente especulación de los capitalistas que, aprovechando la situación de crisis económica y de guerra, están encareciendo los bienes de primera necesidad, el combustible y la vivienda, entre otros.

Tampoco se libra de responsabilidad el supuesto «gobierno de progreso». Si bien éste ha realizado algunas políticas que han pretendido paliar la dramática situación en la que se encuentra la clase obrera, éstas han sido insuficientes a todas luces. No olvidemos que el gobierno “progresista” no ha parado de aumentar el presupuesto militar (actualmente ha crecido un 50% con respecto a 2024) y aún hoy sigue destinando ingentes recursos públicos a Ucrania (préstamo europeo estimado en 90.000 millones) así como también se ha opuesto a realizar un referéndum de salida de la OTAN, como recientemente se vio en el Congreso de los Diputados (el PSOE votó en contra y Sumar se abstuvo). Todo ello, mientras el gobierno entonaba el “no a la guerra”…

Por otro lado, la progresiva ultra-derechización social de los últimos tiempos no es casualidad. La oligarquía capitalista pretende embaucarnos con ideas “nacionalistas” y reaccionarias, a través de los medios de comunicación de masas y las redes sociales, para que los trabajadores y trabajadoras luchemos por sus intereses imperialistas y nos sometamos “voluntariamente” a las privaciones de una economía de guerra e incluso que seamos utilizados como “carne de cañón” en sus guerras de saqueo. Para todos aquellos y aquellas que no comulguen con sus criminales planes siempre queda la más pura represión perpetrada por las “fuerzas del orden” y el escuadrismo de sus cachorros nazifascistas en las calles.

También queremos reivindicar nuestro total rechazo al servicio militar obligatorio como el que se ha instaurado en Alemania para los nacidos a partir del 2008, habiendo partidos de extrema derecha en nuestro país que apoyan medidas semejantes. Este reclutamiento se está vendiendo como una “preparación” para una guerra contra Rusia (y muy probablemente contra China) para defender los intereses financieros de los países involucrados en la OTAN. Obligar a los hijos de la clase trabajadora a sufrir un servicio militar que corte sus carreras profesionales, deportivas, educativas o que los alejen de su familia para defender los intereses del Capital, es un acto sin duda deplorable. Por ello, reivindicamos la necesidad de abandonar la OTAN y la UE a la mayor brevedad posible. La sangre del proletariado no puede ni debe ser derramada para hacer ricos a sus opresores.

Tampoco nos podemos olvidar de los pueblos víctimas del imperialismo: Palestina, el Sáhara Occidental, Venezuela y Cuba, entre muchos otros. Ninguna potencia imperialista debe actuar impunemente en beneficio propio y en perjuicio del resto de pueblos, llegando incluso a cometer genocidios, realizar embargos comerciales y/o secuestrar representantes de otras naciones soberanas.

Por último, desde el PCE y la UJCE en la provincia de Ciudad Real realizamos un llamamiento a la clase obrera para que luche unida contra la guerra imperialista y los planes belicistas y reaccionarios de la UE y la OTAN, así como también a que luche por la superación del capitalismo. En definitiva, por una nueva sociedad sin explotadores ni oprimidos: el Socialismo.

 ¡No a la guerra imperialista y al fascismo!

¡Contra el rearme y la militarización de la OTAN y la UE!

¡Que viva la lucha de la Clase Trabajadora y el Socialismo!

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