Militantes del PCE denuncian la manipulación del XXII Congreso por la dirección de Enrique Santiago

Benito Cifuentes (ex militante del PC Madrid) 

Amparadas en la reserva propia de quienes temen posibles represalias de conocerse su identidad, un grupo de militantes en activo me ha hecho llegar para su difusión la siguiente información, contrastable mediante la documentación también aportada.  

DENUNCIA 

Acaba de llegar a toda la militancia del PCE un email conteniendo una resolución emitida por el Secretariado del Partido Comunista de España, con fecha del pasado 8 de junio de 2026, (documento nº 1 adjunto) que marca un verdadero punto de inflexión autoritario en el camino hacia el XXII Congreso, previsto para diciembre de este año. Lo que ya debería ser un periodo de efervescencia ideológica y de contraste de pareceres se quiere convertir, por obra de una dirección estatal que vive horas muy bajas en reconocimiento y funcionalidad, en un escenario de máxima confrontación interna, mediante la utilización de los estatutos reglamentarios como arma arrojadiza contra los sectores críticos, incluyendo a toda una organización territorial importante como la de Madrid región. 

Porque, según la resolución difundida, utilizar el lema «Hay partido» (que también emplearon camaradas críticos con la dirección de Enrique Santiago en un artículo difundido hace dos meses) en la entrega de carnets de la organización regional de Madrid constituye una prueba suficiente de sectarismo y de actuar como corriente organizada, lo que los estatutos del PCE ciertamente no permiten hasta que se abra el proceso de debate congresual. 

Aunque la dirección de Madrid lo niega rotundamente (documento nº 2 adjunto)  y el Secretariado estatal no aporta prueba alguna de esta supuesta organización fraccional en esta región (ya que solo existe en la imaginación de los acusadores), el Secretariado ha optado por soslayar toda cautela y no ha dudado en alarmar mediante carta individual remitida a toda la militancia del estado, e incluso en amenazar con sanciones de expulsión a los responsables de Madrid región. Acciones que muchos y muchas camaradas deploramos, al tiempo que valoramos que, en realidad, constituyen una provocación y una nueva argucia para amañar el proceso congresual de diciembre. 

Resulta especialmente revelador el encono con el que la resolución del Secretariado ataca el carnet editado por la organización de Madrid, tildándolo despectivamente de «presunto carnet» o «símbolo de una fracción». Aunque lo más grave, sin duda, es el tono de advertencia severa dirigido a toda la militancia del partido, en Madrid, pero también del resto de España. La resolución no se limita a una discrepancia por no utilizar los carnets propuestos por la dirección oficialista. Va mucho más allá al señalar que quienes recojan el material de Madrid enfrentarán «consecuencias» por participar en una supuesta estructura fraccional, «anti estatutaria».  

Con este “aviso” a la militancia, e intento de disuadir mediante el miedo y la amenaza de expedientes disciplinarios, lo que se quiere conseguir, seguramente, es profundizar la polarización y fracturar la organización, justo antes de la cita congresual más importante de los últimos años y en la que el actual secretario general Enrique Santiago no tiene asegurada la reelección. 

Después de tantas décadas en las que las sucesivas direcciones del PCE se han esforzado por ocultar estas siglas bajo paraguas electorales como IU, Unidas Podemos o Sumar, el que recientemente un sector de la organización manifieste que “Hay partido” (documento nº 3 adjunto) significa también, ciertamente, una amenaza en toda regla a esta línea política de supeditación a otras siglas que la actual dirección quiere mantener y continuar. 

En definitiva, si el XXII Congreso pretende ser un espacio de reconstrucción y no el acta de defunción de la pluralidad interna, la dirección estatal debe abandonar su deriva sectaria y liquidacionista. Un partido que llega a criminalizar el entusiasmo de sus agrupaciones territoriales en defensa de un protagonismo político que se ha venido contrariando tantos años es un partido en liquidación, como el que ahora tenemos con apenas 8000 militantes.  

Es hora de entender que en el PCE sí que “hay partido”. No sobra política ni sobran carnets, lo que sobra es una burocracia dirigente que utiliza el carnet oficial como un certificado de obediencia en lugar de como una herramienta de lucha. 

Documento Nº 1

PARTIDO  COMUNISTA DE ESPAÑARESOLUCIÓN DEL SECRETARIADO DEL PCE 

Comité Central Secretariado  

Ante la campaña de entrega de carnets puesta en marcha por el Comité Regional del Partido Comunista en Madrid, manifestamos nuestra sorpresa y estupefacción al comprobar que el lema impreso en dicho carnet -«Hay partido»- es el mismo que previamente ha sido difundido en medios ajenos al PCE como eslogan de una autoproclamada candidatura para nuestro XXII Congreso. 

Dicha candidatura ha sido anunciada en medios de comunicación antes incluso de la presentación de los documentos pertinentes para el debate político que sustente el proyecto político del Partido, ignorando los acuerdos del Comité Central y los principios del PCE recogidos en sus Estatutos, como lo señalado en los Artículos 2.10 y 23 que prohíben explícitamente la existencia de fracciones, corrientes y tendencias organizadas en el seno del Partido. 

Conforme a dichos Estatutos es el Comité Central el único órgano que puede regular la creación y funcionamiento de las corrientes de opinión puntuales que pudieran constituirse durante los procesos congresuales, una vez aprobados los documentos y constatadas discrepancias, corrientes que deben disolverse una vez concluido el proceso congresual. Por supuesto, ninguna corriente de opinión para un Congreso del PCE puede emitir carnets o sustituir el carnet oficial del PCE*. 

Consecuentemente ese pretendido carnet del PCE en Madrid no puede ser considerado un carnet del PCE, sino expresión de una fracción, corriente o tendencia organizada. Los militantes que lo recojan deben ser conscientes de que se están organizando en una fracción anti estatutaria, con las consecuencias que ello puede tener. 

Esta actitud no puede responder más que a una provocación destinada a enturbiar el proceso que culminará en unos meses en el XXII Congreso del PCE.  

Se informa a la militancia que dicho presunto carnet no es el carnet del PCE, sino únicamente el símbolo de pertenencia a una fracción organizada en el seno del Partido. 

Secretariado del PCE. 8 de junio de 2026 

* El carnet del PCE se distribuyó a la militancia en 2022 y desde el Comité Central se remite a las organizaciones según se solicita para entregar a las personas que se han afiliado con posterioridad. Además, todos los años se pone a  

disposición de las organizaciones del partido una “tarjeta de cotización” para aquellas que celebran actos de entrega de carnets anualmente. La de 2026 está dedicada al Centenario del nacimiento de Fidel (ver figura 2 adjunta). En ningún momento, desde la organización regional de Madrid, se han puesto en contacto con esta dirección para solicitarnos ningún tipo de carnet.

Documento Nº 2

Partido Comunista de España en Madrid

Secretariado Regional

RESOLUCIÓN SOBRE LA COMUNICACIÓN RECIBIDA DEL SECRETARIADO CENTRAL SOBRE LAS ENTREGAS DE CARNETS

Buenas camaradas,

Nos dirigimos a la militancia madrileña desde el absoluto asombro. Esta mañana hemos recibido todas las personas afiliadas al PCE en todo el país, en nuestro correo personal, una comunicación enviada por la dirección central acerca de las entregas de carnés que veníamos llevando a cabo en la región de Madrid desde primeros de abril de este año (adjuntamos el correo enviado en su momento). La comunicación de esta mañana se ha enviado al conjunto de la militancia de toda España señalando al territorio de Madrid, y se hace vinculando esto al proceso congresual ya anunciado, buscando generar miedo y alarma sobre una cuestión sencilla y que se podría haber aclarado entre direcciones.

Estos carnés de cartón puestos a disposición de los núcleos son simbólicos y nunca han pretendido ser excluyentes con los que cada Congreso se envían por parte del Comité Central, que son los carnés que tienen valor orgánico. Los carnés sacados este año por el Partido Comunista de España en Madrid llevan el lema de nuestra campaña regional de este año “La alternativa es comunista” y el sublema de “Hay Partido”. El lema de Hay Partido se lleva usando en nuestra región desde 2015, como un eslogan recurrente en la comunicación del Partido. Y también por estructuras del PCE en Andalucía y otros territorios y camaradas. Al final de esta comunicación adjuntamos ejemplos de su uso frecuente a lo largo de los años como muestra.

El objetivo de las entregas de carnés ha sido y es siempre en nuestro Partido contactar con toda la militancia y compartir un momento de camaradería, en torno a actos, ferias o los vinos de año nuevo. Con la organización de dichos actos y aprovechando el fin de curso y el inicio de las ferias, buscábamos dinamizar la actividad de los núcleos, tratar de implicar a militancia que suele participar menos de la vida cotidiana del PCE y que la afiliación de nuestro territorio que haya entrado en los últimos tres años, pudiera tener un carné del Partido. Nada que ver, por tanto, con las acusaciones que se han volcado de fraccionalismo o de creación de una seña de pertenencia a una corriente.

Esta comunicación alarmista enviada por el Secretariado Central a toda la militancia del Estado es simplemente una acusación más que sólo busca generar tensión y enfrentamiento para evitar hablar del Partido que tenemos y el Partido que queremos y al que aspiramos. Y esto es algo que, como dirección de Madrid, no vamos a permitir ni potenciar de ninguna manera. Por ello, no vamos a entrar en un cruce de comunicaciones directamente hacia la militancia, ni dirigir hacia el barro el proceso congresual que tanto ansía la militancia para poder debatir sobre el rumbo del Partido. Pero entendíamos que es imprescindible aclarar y rendir cuentas a nuestra organización.

En el Partido Comunista de España en Madrid vamos a continuar con nuestro trabajo cotidiano, como siempre, junto a la militancia, que es lo más importante y el mayor valor de nuestra organización. Y siempre a su servicio, como demostramos cada día. Quedamos a disposición de cualquier núcleo o camarada que tenga cualquier duda o aclaración.

Salud.

El Secretariado Regional del PCE en Madrid

Documento Nº 3

«Hay Partido»

El Partido Comunista de España se encuentra hoy en un momento crucial para su historia. Y quienes escribimos este artículo, creemos que las respuestas que hemos dado en los últimos años no han sido las correctas. Todas las personas que nos identificamos como comunistas vivimos tiempos complejos; con un contexto internacional enormemente inquietante, donde proliferan las agresiones armadas al tiempo que se palpa la desesperanza de la clase trabajadora por un futuro digno.  

Por un lado, nos hemos acostumbrado a sobrevivir entre la crisis de la vivienda, el estancamiento de los salarios, el aumento constante de los precios y el deterioro generalizado de los servicios públicos. Por otro lado, la amenaza creciente de la ultraderecha, que consigue conectar con amplios sectores de la población, no puede obviarse como espejo de las deficiencias de la izquierda política y el gobierno de coalición estatal, cuyas propuestas y declaraciones son una promesa constantemente incumplida.

En este contexto, sin embargo, se han abierto recientemente debates de calado sobre qué debe ser la izquierda en esta encrucijada. Reflexiones críticas sobre lo que estamos haciendo que generan un debate esencial, que no debemos eludir ni reducir a un baile de posibles marcas electorales: cómo poner en práctica nuestras ideas en un mundo cambiante y adverso para los intereses populares.

Mientras el imperialismo yanki campa a sus anchas por el globo, con la complicidad sumisa de la Unión Europea y los países que la integran, y mientras se perpetra el salvaje genocidio palestino, en ocasiones tenemos la sensación de intentar estar en misa y repicando. Si bien España ha supuesto un contrapunto en algunos casos en el plano internacional, en otros muchos hemos comulgado con ruedas de molino. Por poner un ejemplo, en el apoyo total a la continuación de la guerra en Ucrania a cualquier precio humano.

En un momento como el actual cabe, quizá con más intensidad que nunca, hacerse la pregunta de cuál es el papel del PCE en la nueva realidad, pasado el primer cuarto de siglo. De las respuestas colectivas que demos en los próximos meses dependerá la viabilidad de nuestra organización y su capacidad para intervenir en las problemáticas actuales de nuestra clase, más allá de ser un actor menor del juego parlamentario.

En los últimos años hemos hecho política pensando demasiado en los estrechos márgenes del Consejo de Ministros. El gobierno de coalición ha condicionado toda la actividad y la imagen pública del PCE, pasando además de apoyar a este gobierno a cambio de medidas concretas a un papel de subordinación al Partido Socialista. Y es que existen muchas formas de impedir la investidura de gobiernos de derechas. No se trata de purismos abstractos, ni de maximalismos estériles. Sino de anticiparse a la capacidad de Pedro Sánchez de absorber las ideas y propuestas de la izquierda, para acabar o bien desechándolas, o bien capitalizando su realización.

Ir a rebufo del PSOE no permite ni condicionar sus decisiones, ni trasladar de forma clara y coherente a la sociedad que la izquierda no es una mera comparsa del Partido Socialista. Un PSOE que, no lo olvidemos, hemos caracterizado como principal pilar político del régimen actual y que, por ende, no está dispuesto a poner en marcha medidas valientes y transformadoras. Menos aún en una segunda legislatura que depende en el Congreso de las derechas nacionalistas.

Todos estos elementos han llevado a que algunos camaradas del PCE hayan tirado la toalla. A veces rompiendo el carné,  otras retirándose silenciosamente fuera de la militancia activa. Nuestro mayor activo ha sido, y es, nuestra militancia incombustible, que no ha sido tenido en cuenta por la dirección y ha sido relegada.

Necesitamos, ahora que se acerca el XXII Congreso, recuperar la cultura del debate honesto, con mirada larga y tono sosegado. Necesitamos volver a conectar con muchos jóvenes que quieren dar la batalla desde las ideas comunistas, y a los que se ha excluido en el Partido.

Necesitamos hoy un proceso de discusión a fondo. Superar tendencias sectarias que hemos sufrido y salir de retoricas vacías o autojustificativas. Tenemos que salir del bucle de estos años y apostar decididamente por revitalizar el Partido, para impedir que quede relegado a la condición de una organización con un glorioso pasado, de presente escasamente relevante y futuro jubilado.

Quienes nos reivindicamos como comunistas debemos dar un paso al frente para dar una respuesta colectiva, combativa y esperanzadora a los desafíos actuales. Nos jugamos la pervivencia misma de un proyecto revolucionario que atraviesa horas difíciles en los países de nuestro entorno. Contamos con la experiencia de nuestra militancia, con la convicción de que el PCE es más necesario que nunca para poner en pie una izquierda coherente y consecuente, que no renuncie a ninguna victoria puntual, pero que aspire a acabar con el sistema capitalista. Ante el XXII Congreso del PCE, hay Partido, en todas las acepciones.

Firman:

Alberto Cubero, Álvaro Aguilera, Aitana Sanz, René Gamborino, Cristina Hernández, Roser Maestro, Elisa Martínez, Aroha Nicolás, Carmen Sevilla, miembros del Comité Central.

Javier Parra (SG PCPV), Cristóbal Guerrero (SG Extremadura), Carlos Serrano e Iván Pastrián (Castilla y León), Xavier García (PSUC), Adrián Ubach (SG Canarias), Sara Naila y Miguel Montero (SG Madrid), África Moreno y Francisco Lara (SP Exterior), Carolina Escar y Víctor Benedico (SG Aragón), Lucía Gutiérrez y Jorge Crego (SG PCG), Unai Orbegozo (EPK), Ainhoa Martínez Díaz de Cerio (La Rioja) Carmen Sonia Martínez (Región de Murcia)

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